Cuando Tienes Poster

 

Título original:  Quand on a 17 ans

Año:  2016

Duración:  114 min.

País:  Francia

Director:  André Téchiné

Guión:  Céline Sciamma, André Téchiné

Música: Alexis Rault

Reparto:  Sandrine Kiberlain, Kacey Mottet Klein, Corentin Fila, Alexis Loret, Jean Fornerod, Mama Prassinos, Jean Corso

Productora:  Fidélité Films / Wild Bunch / France 2 Cinéma

Nota: 8.2

Sin duda alguna, André Téchiné, pese a que durante las dos últimas décadas no ha sabido brillar a la altura de las grandes obras deparadas en los años noventa, sigue siendo uno de los veteranos de lujo que posee el cine europeo. Por fortuna para quienes veneramos trabajos suyos de la categoría de LOS JUNCOS SALVAJES o LE VOLEURS, la presente CUANDO TIENES DIECISIETE AÑOS nos permite reencontrarnos con el maestro de la indecisión significativa, la delicadeza escrutadora y la sensorialidad escénica. Cuando Tienes 2Esa aguda capacidad para exigir al espectador que se entrometa, en calidad de acompañante plácido,  dentro de esa vidriosa nitidez expositiva a la que no ha cesado de  aclamarse jamás. Esta última obra consigue volver a acumular, con fluidez, frescura y tacto, todas y cada una de las versátiles singularidades contempladoras de las que ha hecho gala el gran director francés.

El film nos presenta a dos adolescentes (soberbios Corentin Fila y Kacey Mottet Klein en la imposición de la bravía, incomprensible, pusilánime encrucijada de descubrimientos acumulados sobre sus respectivos personajes) que comparten aula en el mismo centro escolar. Son Damien y Thomas. Damien es el hijo de la médico de la pequeña población montañosa en la que viven. Thomas, por su parte, es el hijo adoptado de un matrimonio de ganaderos que viven en una casa bastante alejada de la población, sita en un alto y solitario enclave de difícil acceso. El arranque del film nos presenta a los dos protagonistas enfrascados en continuas peleas entre ellos. Sin mediar explicación alguna, movido acaso por una cierta altanería académica de Damien, Thomas, mucho peor estudiante, busca siempre gresca con él. Marianne, la madre de Damien tratará de que cambien de comportamiento, provocando un acercamiento entre ambos que resultará crucial en la inercia emocional de los dos.

Como ya ha quedado expresado, CUANDO TIENES DIECISIETE AÑOS sorprende porque viene a ser empleada por su director como una especie de prueba mediante la cual demostrar que ha recuperado la plenitud de unas facultades que, para muchos, habrían quedado convertidas en cenizas provenientes del esplendor de pasados tiempos mucho mejores. Desde el primer momento (esos rápidos movimientos de cámara siguiendo el itinerario de un río que, tras acceder a un túnel, viran el verdor del paisaje en estío para encuadrar  a uno radicalmente opuesto, inundado por un contundente blancor de nieve invernal, pretendiendo, quizás, convertir al paisaje, al entorno en  reflejo de la mutabilidad y la radicalidad de carácter inherente a la edad de los dos jóvenes), Téchiné da muestras de estar plenamente capacitado para estar a la altura del tacto, la agudeza y el rigor contemplativo que le exige el honesto material escrito por él mismo en colaboración con Céline Sciamma.Cuando Tienes 4

El film evita la obcecación en la previsible historia de descubrimientos sexuales y afectivos entre dos hombres, disponiendo que,  durante buena parte del metraje,  ésta no sea del todo evidente sino que, en primer lugar, se imponga una certera descripción de las circunstancias que los rodean a ambos. Detalles como la querencia de Thomas por la granja de sus padres, el afán boxeador de Damien, la importancia del carácter conciliador, dialogante y comprensivo de Marianne, los irreprimibles brotes de violencia que se desatan entre ambos, así como la importancia dada a la mostración del paisaje escarpado del lugar (Téchiné logra que éste trascienda su mera condición de elemento de fondo para sancionarlo como elemento expresivo de las dificultades de la edad en la que se hallan los protagonistas, asumidos ambos como elevaciones llenas de irregularidades, zonas raspadas y pulcros abismos insondables), confluyen tersamente gracias a la paciencia mostradora con las que los hace confluir el autor de MA SAISON PRÉFERÉE

El film nos habla sin tapujos y sin obviedades, mediante significaciones mucho más deslizadas que expuestas, sobre la dificultad en la canalización de los sentimientos recién descubiertos, sobre la desazón propia de ese fluido afectivo irrefrenable, sobre la pugna inocente y dolorosa que se desata cuando éste se transforma en torrente, se desborda e inunda. Téchiné mima este duelo de puros desafíos dolientes y vigorosos aplicándoles indómita frescura, espacio encuadrativo amplio y celador, leve contundencia perspicaz y respirable. Las dificultades entre ambos vienen a explicitar la controversia íntima, implícita en la inminencia de una madurez que todavía queda lejos de reposarse, ser asimilada.

Excelente noticia la que depara, en definitiva, esta hermosa CUANDO TIENES DIECISIETE AÑOS: André Téchiné ha vuelto a abrir la ventana de su indefinible propósito indagador. Del mismo modo que hace escasos meses hemos disfrutado del estreno de REGRESO A CASA, de Zhang Yimou, al comprobar que el gran maestro chino parece haberse reencontrado con la esencia de su versatilidad dramática, el presente film viene a procurarnos la misma bienvenida al gran cineasta galo. En tiempos de tanta dispersión genérica, cabe saludar la reincidencia en su claridad de esta estirpe de cineastas sabedores de su bregado, curtido e instransferible instinto creador.

 

 

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