21


Of Montreal

Paralytic Stalks

[Polyvinyl; 2012]

8


 El arte de la mezcla, la manera de remover tantas influencias incluso en una sola pista, esos son algunos de los sellos de Of Montreal que se vuelven a mostrar descarados y atrevidos, evolución en su nuevo y brillante nuevo disco, Paralytic Stalks, que sigue agrandando la sombra del colectivo americano.

Puede parecer que por jovialidad o su manera desenfadada de entender la música sean unos chiquillos, nada más lejos de la realidad, por ellos han pasado, desde su creación, década y media, pero el elixir de la juventud sigue haciendo efecto.

Como prueba de la carrera tan extensa se aprecian influencias como la de los grandes Suede o en su defecto Supergrass, en “Gelid Ascent” un comienzo con claro guiño a los 90. Rematada con sonidos atmosféricos que nos acompañarán durante todo el disco.

Of Montreal es una banda de las que genera influencias, y además las recibe y las tritura, de marcado estilo propio es “Spiteful Intervention” con los coros susurrados en segunda línea y el cambio del ritmo introduciendo todo tipo de arritmias y heterogeneidades musicales.

Kevin Barnes, vocalista y capo del grupo, ha supervisado la mezcla del álbum, la producción y por su puesto la creación,  y le ha pasado lo que le pasó en “Skeletal Lamping”, un arranque fugaz donde los altibajos y los falsetes tipo Bee Gees, “Dour Percentage”, y la luminosidad de las canciones acaban por hacer aún más dura la llegada a una clara cuesta arriba mucho más densa, a pesar de solo tener nueva canciones. Un disco marcado por la admiración del líder hacia "The Age of Adz" de Sufjan, donde barre en sus letras desde situaciones personales hasta aspectos más trascendentales.

Aunque en medio de esta vorágine de sensaciones,” We Will Commit Wolf Murder”, destaca por encima de todo el trabajo, una canción que bien hubiera merecido un Ep, superposición de voces y ritmos acelerados de la escuela Broken Social Scene sin perder la impronta propia, la montaña rusa de Of Montreal en estado puro.

La segunda parte del disco, mucho más variopinta y experimental, nos deja piezas clásicas como “Malefic Dowery”, por momentos nos transporta a esos eternos campos de fresas, que una vez cantaron los de Liverpool. Como contrapunto a estas melodías populares, vanguardia en forma de selva sonora religiosa, “Exorcismic Breeding Knife”. Un disco concebido desde la dificultad y lo solemne, el que espere un disco lleno de Hits imparables ipso factos que cambie la cinta magnética porque irá de bruces contra algo atípico. En la estela de aquel impactante “Skeletal Lamping”, pero más consolidado, sonido propio y maduro.

Este undécimo disco, merece pausa y tiempo, no para que te guste sino para que avances y disfrutes de todo el trabajo, y todos los matices. En los tiempos que corren parece imposible tomarse un tiempo para disfrutar algo largo y tendido, el "me suena" y el "creo" son verbos habituales que no te permitirán llegar al fondo de Lps tan acabados y amplios como este, pero que no se entienden en caso contrario.

De nuevo, mezcla de estilos, desde el funk hasta el pop-psicodélico,  coros, percusión, ruiditos, baile, Paralytic Stalks, no es un disco más, es la confirmación de que la madurez musical aún nos puede seguir dejando, con estilos contemporáneos, grandes perlas. He aquí una.

Publica tu comentario en Facebook

 

Lo más leído