Death Cab For Cutie Codes Keys

 


Death Cab for Cutie

Codes & Keys

[Atlantic; 2011]

7


 

Death Cab for Cutie era uno de esos grupos que al escucharlos parecían poner música no al momento puntual sino a toda nuestra vida. ¿dónde habéis estado todo este tiempo? Llegué a pensar cuando escuché por primera vez “Transatlanticism” y posteriormente “Plans”.

Pero el grupo se ha hecho grande y guapo, y lo que parecía un romance entre dos furtivos se ha convertido en “novia a la fuga”, el merecido éxito del grupo ha llegado. Tal vez porque todo el mundo nos hemos quedado impactados con su talento, o ha sido porque así lo han querido ellos, con “Narrow Stairs” el paso hacia campos mucho más accesibles se hacia patente.

Tres años han pasado desde entonces, pero no tres años en blanco. Su genial ep “The Open door” dejaba entreabierta una posible vuelta a los orígenes, y en “Codes & Keys” ha quedado reflejada, aunque sin euforias.

DCFC vive al amparo de dos personalidades, Ben Gibbard y Chris Walla. El primero es el gran protagonista de puertas para afuera, y Walla entre bambalinas. Ben Gibbard es la cara, y sobretodo es la voz, el gran distintivo de la banda, es el que te dice las cosas bonitas. Pero Walla es el responsable del sonido, de la identidad, la producción corre a cargo de este último, todos los trabajos han pasado por sus manos, es el que hace que recuerdes las palabras. Aunque para este último tener a Alan Moulder en las mezclas (Depeche mode) ayuda y mucho.

El disco arranca de una manera desoladora, tras la primera decepción de “You Are the Tourist”, lo mejor fue el video,  “Home Is a Fire” no dejaba lugar casi a las sospechas, estábamos ante el peor disco de los de Washington. Ya vislumbraba una fagocitación de los medios ante este “Codes & Keys”. Nada más lejos de la realidad, el disco mantiene una linea argumental coherente además que rápidamente levántamos el vuelo en “Codes & Keys” la canción.

Codes & Keys  tiene una especial sensibilidad en la producción electrónica y también en las cuerdas, más presentes esta vez, además de como siempre en los teclados. La propia banda citó el disco de Brian Eno “Another Green World” como gran influencia, y a pesar que nos parece un poco pretencioso, no les falta parte de razón, “Some Boys” podría ser un buen argumento. Aunque en "Unobstructed Views" notamos de manera más nítida la influencia de Eno.

DCFC se han caracterizado por ser unos sensibleros con delirios épicos, “Underneath the Sycamore” o el propio single dejan constancia de ello. Pero son los pequeños detalles como “Portable Television” o “Stay Young, Go Dancing” los que hacen especial el nuevo viaje de Death Cab For Cutie. Aunque puestos en el caso de destacar una canción por encima de todas esa es “St. Peter's Cathedral”, clara representante de este nuevo escalón subido por el grupo sin perder su auténtica identidad.

Hasta no hace mucho, parecía que serían la nueva “Rock Stadium Band” y tras lo escuchado, de momento tendremos que esperar. Buen disco, no comparado con su pasado, pero sí con ese incierto futuro que parecía abalanzarse sobre nosotros. Death Cab For Cutie siguen siendo guapos y todavía se fijan en los tipos feos como yo, mi llama del amor ha sido avivada de nuevo, aunque ahora no dejaré que me metan mano tan pronto para no llevarme chascos.

Escucha el disco en Spotify: Death Cab for Cutie – Codes and Keys

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