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Arctic Monkeys por fin dan la talla

Llegamos al ecuador del festival. De momento son todo buenas sensaciones para el FIB, que a nuestro parecer sale bastante reconfortado de ésta tormenta que supuso todos los rumores de cancelación. La jornada de Sábado, suele ser uno de los puntos fuertes de cualquier festival ya que es el día que mayor disponibilidad tiene la gente para acercarse. Sin embargo, este año parece que con  Kaiser Chiefs y Arctic Monkeys, no haya acudido mucho más publico que el de otros días.

Las fuerzas ya empiezan a fallar y por cansancio pasamos directamente a los platos fuertes. El primero en abrir la jornada fue Miles Kane, con una indumentaria muy Beatle. El cofundador de Last Shadow Puppets demostró que posee una técnica envidiable.  Pero no sólo de técnica vive el hombre... el concierto correcto, pero sin emocionar. Su nuevo álbum “Don’t Forget Who You are” tiene muchos matices y temas como “Give Up” o “Don’t Forget Who You are”, seguramente Miles Kane acabe siendo grande porque va por el buen camino.

Entre el concierto de Kane y Arctic Monkeys, decidimos dar un breve paseo para ver a Bigott. La banda Zaragozana es sinónimo de buena música y un buen concierto, y pese a poseer un solape de los que duelen, Borja y los suyos ofrecieron un concierto divertido.

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El plato fuerte y principal de la noche era el que nos iba a ofrecer Arctic Monkeys. La banda liderada por Alex Turner vuelven tras su concierto de 2011, con muchas dudas pero con dos años más a sus espaldas. La banda de Sheffield ha crecido tanto en su sonido como en su puesta en escena. Por fin han dejado su vergüenza a un lado y se han dedicado para hacer lo que saben, rock&roll. Veintiún canciones en hora y media dónde hicieron las delicias de la gente. El subidón de tocar “I Bet You Look Good on the Dancefloor” y “Do me a favour” junto un final apoteósico con “When the Sun Goes Down” y “505”con la colaboración de Miles Kane en este último tema, por fin han demostrado que son una gran banda tanto en disco cómo en directo.

Hasta aquí lo bueno y bonito de la jornada, ahora pegando coletazos de escenario en escenario con cerveza pequeña en mano (imposible beber algo más, debido a su excesivo precio) a ver si encontrábamos algo que nos pudiese gustar. Primero acudimos a Kaiser Chiefs, están de capa caída y eso es más que evidente. Sólo viven a base de algunos de sus hits y los de Leeds no dan para más. Están mayores y parece que las nuevas generaciones han pasado por encima. Algún que otro baile con “Everyday I Love You Less and Less” “Na na na na na” y a otra cosa mariposa.

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Siguiente paso era ver qué tal lo hacían Bastille. Llegamos con la mitad del concierto ya pasado, y con un escenario Trident lleno hasta la bandera. Los Londinenses dieron un concierto flojo en su ejecución pero con grandes hits como “Flaws” o “Laura Palmer”. Su cover de cascade del hit “Rhythm of the night” nos ganó y nos pareció un verdadero puntazo, sin embargo la canción que realmente les ha hecho llegar hasta tan alto es el hit “Pompeii”. Sabedores de su éxito, esperaron a tocarla la última y desatar la locura ante un público en su gran mayoría británico, que disfrutó de este gran éxito, haciendo un verdadero karaoke de éste. Una banda que podría dar más de sí, pero aun les falta algo de gancho.

De aquí nos pasamos a Benny Benassi, pero sinceramente preferimos a Hill. Una copia barata de David Guetta que metió remixes de Blur como el Song 2, aguantamos diez minutos o hasta que vimos que esto no es el FIB y que deberían plantearse contratar a otros artistas de los que consideramos de verdad.

Visto lo visto y viendo que no había otras opciones, apostamos por quedarnos en la sesión pop de Sunta Templeton, a falta de opciones decentes para cerrar la jornada en cuestión de electrónica. Decidimos no castigar más nuestros oídos 

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