Clark Madrid 2014

Una de las sesiones del año en Madrid

Clark está que se sale. Después de haber firmado uno de los mejores, por no decir el mejor, disco de electrónica de lo que llevamos de 2014 (su homónimo “Clark”, para el sello Warp Records), el pasado jueves 13 de Noviembre, los afortunados que asistimos a su sesión en el Mondo Disko, seguramente fuimos testigos de la mejor sesión de electrónica de la temporada en Madrid. Y no exageramos.

Este inglés, de 35 años y nacido en St. Albans, le ha dado una vuelta de tuerca al IDM contemporáneo, devolviendo a este género al lugar que le corresponde, después de su esplendor de principios de los noventa (LFO, Boards Of Canada, Autechre...), lo que le ha permitido situarse por méritos propios, en la cúspide la electrónica europea.

El ambiente en esta ocasión fue bastante mejor que en la anterior ocasión que visitamos el Mondo Disko, precisamente para un Live de sus compañeros de sello, Plaid. A pesar del día lluvioso, la sala presentaba un aspecto más que aceptable minutos antes de su actuación, alrededor de las 2.30 am, y éste fue mejorando poco a poco a lo largo de la noche.

Situados estratégicamente para no peder detalle en uno de los laterales de la pista de baile, donde comprobamos que el sonido era nítido a la par que contundente, el bueno de Chris Clark comenzó su directo con una intro melódica, brillante, y que rompía por completo la linealidad de la sesión anterior. Acordes disonantes, oscuridad, graves contundentes a base de sintetizadores y ritmos lentos pero vertiginosos, que variaban desde el más puro techno al breakbeat, pasando por paisajes experimentales infinitos, bellísimas melodías y percusiones primitivas que parecían provenir de otra galaxia. Clark es un genio y su momento de creatividad es envidiable. Su sesión, que se alargo durante aproximadamente 90 minutos, fue sencillamente excepcional. Ni un solo pero.

Hubo un poco de todo, sobre todo cortes de su último LP, como la deliciosa e hipnótica “Winters Linn”, o la intensa “Sodium Trimmers”, una pieza del más puro hardtechno europeo. Pudimos escuchar incluso unos sorprendentes momentos finales del más puro junglist a lo Photek. Una sesión no apta para todos lo oídos pero si para todos los públicos, tanto para aquellos que íbamos a deleitarnos con su música, como para los que iban sencillamente a bailar y a pasarlo bien, que al final es de lo que se trata. Esta vez todos disfrutamos y bailamos.

Como anécdota, contar que conocimos a un grupo cinco o seis personas que por equivocación habían ido a ver Sven Vath (esta semana en Mondo), que al principio estaban algo perdidos sin saber muy bien de que iba todo aquello, pero que al final acabaron confesándonos que habían disfrutado como nunca.

En definitiva, una sesión perfecta que confirma el momento álgido de uno de los artistas electrónicos más relevantes a día de hoy en Europa. 

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