10983425 749063651867281 4563351350137232013 N

Delorentos vuelve a lograr los 3 puntos fuera de casa.

El cuarteto irlandés desplegó anoche todo su buen hacer en la sala But de la capital. Están de vuelta en España con el pretexto de presentar su último trabajo de estudio “Night becomes light”. La banda, asidua al territorio español, donde han presentado sus trabajos anteriores y han visitado varios de los festivales veraniegos, volvió a meterse en el bolsillo al público madrileño.

La noche comenzaba con la actuación de Juan Zelada como telonero de los irlandeses. Pese a la diferencia de estilo musical entre ambas formaciones, no fue ningún inconveniente para los que habían pasado por taquilla para disfrutar del baile con Delorentos, el relajarse y dejarse cautivar por la apuesta musical de Juan Zelada (poco reconocida en España), y es que su voz y sus composiciones hacen que no despegues la vista y los oídos de Juan encima del escenario. Sensacional forma de meter al público en vereda antes de la salida a escena del plato fuerte, pese al arranque frío con la sala casi vacía y repetir “Work it out”, segundo tema de la noche, por problemas con su piano.

Con la salida de los irlandeses, la sala But ya presenta mucho mejor aspecto. Con cinco discos en el mercado, el repertorio de Delorentos puede dar para mucho, pero estaba claro que su propósito era dar a conocer sus canciones más recientes en la hora y cuarto que duró su actuación. Sonaron la mayoría de las 11 canciones que componen “Night becomes light” intercaladas con otros éxitos pasados. Muy simpáticos durante toda la noche, se notaba su buena conexión con el público madrileño con hilarantes esfuerzos por hacerse entender en castellano. Muy destacable la interpretación de “Valley where the rivers run” con la sorprendente voz del batería, esta vez con guitarra acústica en mano. Para el final y por aclamación popular; “S.E.C.R.E.T” Y “Did we ever really try?”, máximos exponentes de su pop rotundamente luminoso, que saca una sonrisa de la cara y un acompasado movimiento corporal del que se enfrenta a uno de sus directos. Complicidad encima del escenario de estos cuatro amigos de Dublín que contagia inevitablemente.

La última oportunidad de presenciar la presentación de su último disco en nuestro país será mañana 28 de febrero en el Music Hall de Barcelona, no perdérselo.

Publica tu comentario en Facebook