The Decemberists The King Is Dead L JpBWRc
The Decemberists

The King Is Dead

[Capitol Records; 2011]

8.0

 

The King Is Dead es ya el sexto disco de estudio de la banda de Portland tras una década de existencia, producido de nuevo por Tucker Martine (My Morning Jacket, Mudhoney, Sufjan Stevens, R.E.M., Spoon, …). Grabado en una granja en las afueras de su ciudad, parece que tras los -relativamente merecidos- tirones de oreja recibidos por su anterior álbum, este disco ha supuesto un auténtico esfuerzo para lograr un gran trabajo dejando a un lado la teatralidad y la épica que les ha caracterizado a lo largo de su carrera.

Y es que The Hazards of Love fue una pasada de rosca en toda regla, en un terreno en el que Colin Meloy y los suyos se mueven sin duda con soltura crearon una obra casi autoparódica por lo enrevesada que resultaba. En esta nueva entrada en el estudio, lección aprendida. En The King Is Dead hay diez estupendas canciones de un folk más de raíces americanas y más natural, fruto de un ejercicio de moderación y posiblemente de un gran esfuerzo por demostrar el talento en composiciones más sencillas de lo que acostumbran.

De este álbum podrían extraerse fácilmente tres o cuatro singles, Down by the water (ya publicado como primero de ellos) y otros temas como Don't carry all, Calamity song o This is why we fight son las credenciales presentadas para redimirse de los excesos anteriores. Estas canciones, que pueden recordar a ilustres nombres como Neil Young o R.E.M., son la mejor muestra de las nuevas intenciones de la banda en este álbum. El trabajo de guitarras es más fresco y directo, características de las que gran parte de la culpa habrá que atribuírsela al guitarrista de R.E.M. Peter Buck, que es una de las dos colaboraciones de artistas renombrados en este álbum. La otra es la aportación en la mayoría de las canciones de Gillian Welch en las voces, consiguiendo unos magníficos coros de los cuales The Decemberists no deberían prescindir en próximas grabaciones.

En cuanto al resto de instrumentación, la presencia de harmónica, violines y ese sonido tan característico de la caja, acerca la música de The King Is Dead al country más clásico. Casi desprovistas de arreglos se muestran los “himnos mensuales” January Hymn y June Hymn, preciosas canciones donde The Decemberists terminan de desnudar su música con estupendo resultado.

The King Is Dead, aparte de un posible guiño a The Smiths por el título, es una obra redonda con la que sin duda The Decemberists convertirán a muchos de sus detractores y aumentarán en número de seguidores. No faltará el que piense que han perdido parte de su esencia, pero será una débil resistencia al poderoso arsenal de este álbum. El Rey ha muerto, viva el Rey.

 

Escucha el disco en: Spotify