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Trentemøller

Lost

[In My Room; 2013]

Calificación: 8.5/10

Escúchalo en: Spotify


Cuando decidí abarcar la crítica de este "Lost" lo primero que vino a mi cabeza fue que el nombre del disco no podía expresar mejor el estado en el que me encontraba al contemplar a este productor. Históricamente se asocia el nombre de Trentemøller al sonido electrónico más clásico, sus apariciones en el desaparecido Creamfields Andalucía tampoco ayudan a poder ubicar a este danés en otro escalón musical. 

Sus sesiones, cargadas de experimentación y techno, son, o eran un reclamo para la muchachada que allí nos desplazábamos. Por esto y más, sin darle al play prácticamente uno ya sabe de lo que va a hablar:  ritmos, producción, pulsaciones, cacharrometría utilizada pero no hay una cosa con la que no cuenta…….

"The Dream" destapa el bote de las esencias en lo que es una de las canciones más pertubadoras y más bonitas de lo que va de año, con la colaboración de Low, Trentemøller consigue hacernos un nudo en el estómago. Gargantas afinadas tales flautas dulces para llenar de niebla tu habitación, menudo escándalo de canción, no contábamos con esto, el cambio de la electrónica de baile al pop preciosista y delicado ha sido un éxito, aunque queden momentos pisteros como el comienzo de "Gravity" al que pone voz Jana Hunter.

La dinámica es clara, Trentemøller en su faceta creativa no está perdido como parece que quiere indicar sino que pretende desorientar al oyente. Las oscurísima "Still On Fire"  parece haber pedido el bajo prestado de Mani o a Peter Hook. Pero como decimos, el disco no tiene orden ni concierto, la experimental "Candy Tongue" con el susurro con Marie Fisker sigue ahondando en la herida abierta que queda cauterizada por el sonido más industrial del danés en "Trails".

Tal vez el rollo pocero con Johny Pierce (The Drums) en la voz de "Never Stop Runnig" sea el momento en el que menos ha influido el carácter de producción del Dj,  o más ha influido el carácter comercia ya que ha sido su primer single. Demasiado protagonismo para el estilo de la banda de Pierce en un momento en el que el reproductor está a punto de estallar gracias a Ghost Society en "River Of The Life", lógico que después de este viaje que va llegando a su fin necesitemos "Morphine" musical.

Un adormecimiento que nos hace viajar a la zona más experimental de "Lost". Donde la influencia de otra nórdica, Bjork, se hace patente en el tándem con Kazu Makino en "Come Undone".  De nuevo, y bajo el sello Madchester de los 90 siguen llegando composiciones al más puro estilo New Order como "Deceive" de la mano de Rose Wagner de The Raveonettes.

Un disco que posiblemente tenga su punto débil en la extensa duración, pero que deja para la historia los coros de Sparhawk y una de las aperturas de discos más impresionantes de los últimos años, gran trabajo de Trentemøller en un disco que ante todo es composición, es delicadeza, es brillante.

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