El Viento Luna

Título: El viento de la luna

Autor@: Antonio Muñoz Molina

Editorial: Seix Barral

Año de publicación: 2006

Género: Narrativa novela / histórica psicológica

Cada una de nuestras pisadas sobre la Luna ha dejado una huella indeleble que permanecerá idéntica mientras nosotros envejecemos en la Tierra y cuando hayamos muerto y cuando no quede en ninguna parte ni el más lejano recuerdo de nuestras caras ni tampoco el rastro de ninguno de los millones de pasos que daremos sobre nuestro planeta después del regreso. En la Luna no hay un viento que desdibuje las huellas y que acabe borrándolas como el viento que sopla en una playa a la caída de la tarde y borra las huellas de los bañistas que ya la han abandonado.

Antonio Muñoz Molina deja entrever con este fragmento lo que podremos extraer de la lectura de El viento de la Luna. Un fragmento en el que el tema principal es la Luna pero también los recuerdos, y sobre todo, la confrontación entre un mundo terrenal, realista, efímero, y un mundo casi ficcional, casi onírico y misteriosamente permanente. Esta antítesis data de 1969, cuando el hombre estaba a punto de dar un pequeño paso para sí, pero un gran paso la humanidad; palabras que todos recordamos sobre la proeza del astronauta Neil Armstrong.

Todo el bagaje hasta conseguir pisar la luna es el hilo conductor de esta novela. Dicho suceso se percibe a través de la mirada de un narrador en primera persona, apenas un adolescente, que empieza a descubrir tanto los misterios de su mundo como los de fuera de la estratosfera. En su propia ingenuidad, somos testigos de la maravilla que presencia 1969, una maravilla que casi parece ciencia ficción por la incredulidad de muchos seres humanos cuyo conocimiento y cultura no se acercaban a comprender el avance científico. Pero este no es el caso del protagonista, cuya mentalidad inquieta y ansiosa de conocimiento lo hacen un apasionado de las hazañas astronautas, y por tanto, un ávido lector que tiene que vérselas y deseárselas para conseguir libros, lecturas y tiempo para ello. La cuestión es que su afición entra en conflicto con el contexto que le rodea ¿tú le has notado algo raro, aparte de ese vicio de tanto leer?. Su familia no comparte o no comprende la afición de su hijo puesto que la considera inútil para el mundo en el que se mueven, la agricultura. Para ellos, lo importante es que su hijo se haga un hombre a base de trabajo manual, y los resultados académicos no son la prioridad en una familia que vive del campo. Pero eso no impide que nuestro protagonista quede obnubilado con el nuevo aparatejo, la televisión, que ha llegado a casa con mucho esfuerzo económico y que le ofrece de primera mano los hallazgos y acontecimientos que parece van a cambiar el curso de la Historia.

No obstante, estos hallazgos son solo el leit motiv por el que el narrador puede ir mostrando todas las apreciaciones que se le ponen en mente en cada uno de los momentos importantes para su adolescencia: colegio, aficiones, primeras incursiones sexuales y recuerdos familiares, donde vamos a encontrar precisamente otra de las confrontaciones más importantes de la novela. Por un lado teníamos agricultores y astronautas; y por otro tenemos avances y Guerra Civil. La novela supone un mundo antitético donde los adelantos vienen del otro lado del charco y el retroceso lo protagoniza España. Aún estando en un época avanzada de la Dictadura Franquista, el Generalísimo todavía deja huella en la memoria familiar, e incluso vecinal. Todo Mágina representa la lucha de bandos y la resaca del odio y el rencor que aún no ha salido de la memoria y sigue siendo motivo de tabúes.

Pero más que la cara amarga del final de una dictadura, esta novela juega con la nostalgia del pasado, un pasado marcado por un acontecimiento histórico con tintes futuristas, los cuales logran captar la atención de un incipiente adolescente que trabaja por creer, por sorprenderse y por saber. Sin ser una novela de acción, Antonio Muñoz Molina parece escribir desde una mirada autobiográfica en la que la primera persona fluye casi de manera poética no para contar pero sí para describir cómo un niño de 1969 se va convirtiendo en un hombre.

Más información en:

http://antoniomuñozmolina.es

https://twitter.com/amunozmolina

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