Cronica Primavera Sound Viernes Rufus Wainwright Eric Pamies

Primavera Sound despertaba con un regusto en la boca dulce y con la vista puesta en lo que Robert Smith tenía que decir.

Recuperando el pulso de las ediciones más vetustas del festival, comodidad y transiciones rápidas, el viernes sería el día que más gente acudió al Forum, un total de 42.000 personas, a pesar de esto la comodidad siguió exisitendo. El Primavera Sound es un festival único por muchas cosas pero el Auditori es una de ellas. Allí, Nick Garrie presentaba su mítico disco “The Nightmare Of J.B. Stanislas” con la banda que viene acompañándolo además de un quinteto de cuerda de la casa para esta serie de conciertos tan especiales.

En boca del propio Garrie, “se hace difícil tocar estas canciones que llevaba tanto tiempo sin tocar”, pero no ha pasado el tiempo por ellas, gran actitud la del inglés que se mostró encantado y muy inspirado, “Davids Prayer” y “The Nightmare Of J.B. Stanislas” fueron los grandes momentos del concierto, además del baño de masas que se dio bajando al graderío a repartir gestos con el público y hasta ligoteo con una afortunada, superlativo y cercano. Nada que ver con Laura Marling que lo hacía tras Garrie, demasiada distancia entre ella y su banda, entre ella y el público, estuvo dulce y agradecida, su voz perfectamente afinada pero demasiado fría, en lo musical no hay pega que valga. Un repertorio que nos acercó su gran trabajo hasta la fecha “A Creature I Don´t Know” mezclado con perlas anteriores del tamaño de “Ghost”.

Una vez salido de ese túnel del tiempo llamado Auditori Rockdeux, Other Lives desplegaban con un sonido altísimo su magia, estos barbudos tienen ese toque folk de carretera pero con un sello  en vientos y voces muy característico, aunque el sonido tan alto no dejaba entrever esos matices de “For 12” o “Tamer Animals”, mal sitio para ellos.

Hasta la irrupción de Girls pudimos disfrutar de partes de The Chameleons y su oscura propuesta, dejando claro que los padres de todo este movimiento son ellos, y del luminoso show de Rufus Wainwright and his Band que presentaban su “Out Of the Game”, un disco menos cabaretero pero que acaba por funcionar en directo. Con un Rufus relajado y ocurrente como siempre.

Pero la tarde nos iba a dejar a uno de los triunfadores del día, Girls y su trinidad floral sacaron el mejor de los sonidos en el escenario mini, acompañado de un coro de negritas que en “Vomit” nos llegaron a sacar las lágrimas, que secamos para saltar con “Lust For Lie”, grandioso concierto de los californianos con un Christopher Owens excelso sobre las tablas.

The-Cure-Eric-Pamies

Tras Girls, el silencio interno se hizo presente porque Robert Smith estaba a punto de tomar el Primavera Sound, toda la presión para The Cure que tenían que ejercer como auténticos cabezas de cartel, el escenario San Miguel lucía sus mejores galas encontrándose abarrotado. Por la mañana el grupo hacia el anuncio que su set iba a durar 15 minutos más, total del concierto 2 horas 55 minutos y solo se me viene una palabra a la cabeza: Apoteósico.

Con un sonido espectacular, The Cure repasó todo lo habido y por haber, desde sus hits más reconocibles para todos los gustos pasando por auténticas rarezas y es que tres horas dan para mucho. Con la apertura que todos esperábamos, lloviendo estrellas con forma de sonido “Playsong” desataba la locura en el fórum. Es cierto que la primera parte se hizo lenta por la falta de grandes hits pero la maquinaria no tardó en pasar por encima de todos. “Lovesong” “Just Like Heaven”  o la oscurísima “A Forest” las más aplaudidas de una primera parte que encontraba su parte álgida en el póker de “Lullaby”, “The Walk”, “Mint Car” y “Friday I'm in Love” ya sin las cámaras de Primavera Televisión.

El cierre del concierto con un público extasiado viajando a las entrañas de Robert Smith, con “Disintegration” para dar paso a un bis dedicado a los fans del grupo largo recorrido, donde se pudo escuchar “Fight” según nos apuntan no la hacían desde los 80.

Y un último bis de nueve canciones donde salió todo lo que quedaba “Close to Me”, “The Lovecats” la inesperadísima “Dressing Up” y un cierre a la altura de muy pocos grupos con “Boys Don't Cry”, cátedra musical en el Primavera Sound a cargo de The Cure, tras tan magna demostración poco se podía hacer aunque el cuerpo pedía saltos, M83 iba a ser la solución.

Pero no lo fueron, tras su genial trabajo “Hurry Up, We Are Dreaming” los franceses se presentaron con una puesta escena poco menos que espectacular y un escenario lleno, todo a favor para tirar por la borda todo tu trabajo. Si tu bajo no suena (solo en las pistas pregrabadas), no te acuerdas de perlas de tus anteriores trabajos, solo te queda tirar de la épica y de tu público como en “Reunion” que transformó el escenario Mini en un campo de fútbol con tanto “Oé Oé”, pero claro teniendo canciones como “Midnight City” todo se soluciona, el público, magistral, cantó hasta los solos de guitarra, lástima que ellos entre tanto artificio, luces y poses se hayan relajado demasiado. Eso sí Anthony Gonzalez no se pudo mostrar más encantado y agradecido, no era para menos.

The-Rapture-Eric-Pamies

Con un cabreo más que considerable y con ganas de destriparlos llegamos a ver a The Rapture, menudo Zas, The Rapture se mostraron honestos, su electrorock-gamberro nos acabó por conquistar. Sin florituras, unos chavales sudando sobre un escenario, dando el 100% y sonando más que notablemente bien. Un grupo que empieza a parecerse a unos LCD Sounsystem más analógicos pero igual de arrolladores, “In The Grace Of Your Love” se intercaló con perlas como “Echoes” donde los fans de Misfits disfrutaron el doble o “Get Myself Into It”, cerrando su bolo con “How Deep is your Love?” desatando todo tipo de bailes y saltos, sorpresón para The Rapture y cierre de un viernes que será recordado por lo que ofreció The Cure.