Ya había pasado un año y me encontraba nuevamente viviendo mi tercer Alrumbo. Año tras año se mencionaba la palabra récord y esta edición, no iba a ser la excepción. Según datos de los organizadores, más de 150.000 personas se dieron cita los días 14, 15 y 16 de Julio en la costa de Chipiona. Unos números escalofriantes que lo sitúan entre los más multitudinarios de España. Alrededor de las 18 hs del jueves 14 me encontraba recogiendo mi acreditación y recibiendo malas noticias por parte de los coordinadores de prensa. Por decisión expresa de The Prodigy, el acceso de los fotógrafos al foso estaría restringido. La verdad que no había peor manera de comenzar, pero había que continuar porque aún quedaba todo el festival por delante.

Recorriendo el inmenso recinto llegué hasta el escenario principal llamado Alrumbo; pegado a éste, el escenario Thunder Bitch y a unos 80 metros el escenario Cruzcampo. Este año también estaba el Dub Corner, pero bastante más alejado de los ya mencionados. El primer día todo empezó una hora después de lo programado y el encargado de abrir el escenario Alrumbo era El Chojin, acompañado por un fuerte sol de frente, sacó adelante el show a base de corazón, buenos ritmos y afiladas palabras a la velocidad de la luz.

Marley Alrumbo

Cerca de las 20:30 hs en el escenario contiguo, Raimundo Amador demostró que su energía no solo te eleva sino que te hace olvidar el calor, en casi una hora de show hizo disfrutar de sus riff’s y de su sentimiento a un público que lentamente comenzaba a llegar. Aún no caía la noche y me encontraba en el escenario principal viendo a Julian Marley, hijo del legendario Bob: nos inundó con su armonía y ese roots reggae que tanto se disfrutan cuando cae la tarde. Sin duda el momento de mayor intensidad se vivió cuando interpretó el clásico “Exodus” acompañado por miles de gargantas. Rápidamente y sin anestesia cambiaba el reggae por el metal ya que en el escenario Cruzcampo se presentaba Soziedad Alkoholika.

Era la segunda vez que los veía y me dejaron la misma sensación, son arrolladores, temas como “Nadie y una brutal versión de “Ratas” ponían todo patas arriba. Tremenda potencia que manejan a su antojo y que demuestran que no es casualidad que este grupo formado en Vitoria, estén a punto de cumplir 30 años en el metal. Después de la salvaje descarga de los vascos, volví al escenario principal a ver a El Langui, un cambio radical de estilo pero con una muy buena puesta en escena que incluía humo, fuego y pirotecnia. Hasta se dio el gusto de rapear junto a su hijo ante la ovación de un público que ya inundaba el recinto.

Macaco

Cerca de la una de la madrugada era el turno de Macaco que arrancaba con “Semillas” y que a lo largo de una hora y media destilaría buena energía con un muy buen show y arropado por un público entusiasta que corearon temas como “Seguiremos” o el clásico “Moving”. También le dio tiempo para dejar en claro que no solo ama los paisajes gaditanos sino que se acordó del Kanijo de Jerez y de Los Delinquentes. El festival no se detenía y ya estaba en el escenario Cruzcampo viendo a Hamlet y su poderío; arrancaron muy fuerte y lo dejaron todo a pesar de no contar con mucho público. Todo lo contrario pasaba en el escenario principal donde Mojinos Escozios celebraban 20 años juntos y que tenían todo a favor: un muy buen sonido, un público incombustible y todo el desparpajo de Miguel Angel Rodríguez “El Sevilla” que esa noche estaba iluminado. Aprovecharon a fondo cada minuto de la casi hora entera que estuvieron en el escenario, terminando cerca de las 3 de la madrugada. El cansancio ya pasaba factura, pero era el turno de El Kanijo de Jerez que a diferencia del año pasado, ha reducido la banda y debo reconocer que extrañé los vientos que tan bien le venían. Pero él tiene ese algo inexplicable que poseen los grandes artistas, una especie de magia, de energía y que hace circular como ninguno. Le dedicó “Sentimiento de caoba” a sus padres que estaban presentes en el festival, también invitó a subir al escenario a El Langui quien fue ovacionado por el público Garrapatero. También hubo tiempo para dedicar “El aire de la calle” a Migue Benítez y a tres chicas que perdieron la vida volviendo del festival Cabo de Plata. El Kanijo, tocado por ello, pidió prudencia al regresar a casa. Casi inmediatamente subieron los chicos de Trashtucada, los chiclaneros prácticamente ejercen de locales y proponen una fiesta alocada a base de ritmos como el rock el ska y el punk. Estiraron la algarabía hasta casi las 5 de la mañana. Mientras me retiro del recinto agotado por este primer intenso día, N.O.H.A cerraba el escenario Thunder Bitch.

En el segundo día los horarios se cumplieron a rajatabla y salvo un cambio inesperado en la grilla, todo lo demás fue estrictamente puntual. Resulta que Alboroise, que tenía previsto tocar a la 01:45 de la madrugada cambió el horario con De la Soul, que debería tocar a las 20:55, dicen que por un problema con el vuelo de estos últimos. Eran las 18:30 y me encontraba caminando hacia el escenario Cruzcampo para ver el pistoletazo inicial de esta segunda jornada, que estaría a cargo de los jerezanos Enseco. Debo decir que suenan tremendos, pero que les tocó la peor hora para demostrarlo, un calor que golpeaba implacable junto a un levante que tampoco parecía dar tregua.

Así mismo y a pesar de no contar con demasiado público lo dieron todo. Rápidamente fui al escenario principal donde Shotta abriría el escenario Alrumbo. A pesar de ser muy temprano ya tenía a su público ahí esperándolo haciéndole frente al calor. Temas como “One Love” o el nuevo “Se” con Juanito Makandé, deleitaron a los más fieles que esperan ansiosos al mes de septiembre donde el sevillano estrenará material. El final fue coronado por “Felicidad”, cantado por miles de voces y dejando a los presentes con ganas de más.

En el escenario Thunder Bitch, cerca de las 20 hs, comenzaban los colombianos Bomba Estéreo; un arranque muy tranquilo pero que de a poco fue ganando intensidad con temas como “Fuego” donde todas las manos bien arriba parecían una. Ya con “La cumbia psicodélica” ratificaron una muy buena actuación. Faltando 5 minutos para las 21 hs, Alborosie ya estaba en acción destilando muy buen reggae mientras caía el sol. El italiano nacionalizado jamaiquino tuvo un excelente nivel poniendo a todos de pie con “Kingston town”, pero sí perdió a muchos fans que contaban con verlo en el horario programado y que se enteraban de la reprogramación una vez llegado al festival. Pasadas las 21 hs me encontraba fotografiando a Bebe en el escenario Cruzcampo. Empezó con un clima melancólico y sentido, tan profundo que creí que le había pasado algo, sobre todo al finalizar el primer tema y ver lágrimas en sus ojos, pero con “Me fui” y los aplausos, volvieron la sonrisa y el buen ritmo.

02 Violadores Del Verso

Rápidamente me dirigí al escenario Thunder Bitch porque Vetusta Morla saldría pasadas las 22 hs. Ya tenían a su público esperando y marcaron un muy buen directo, donde destacaron temas como “Lo que te hace grande” o “Fiesta mayor”. El Alrumbo continuaba a una velocidad de vértigo y ya tenía frente a mí a Violadores del verso y aquí sí ya estaríamos ante una de las mejores actuaciones del día y del festival. Tremendo directo y acompañado de un recinto prácticamente lleno de fieles seguidores, que como una especie de tributo agradecían en cada rima, en cada canción, que se hubieran reunido para este festival. Temas como “8 lineas” o “Repartiendo arte” brillaron en esta noche de sueños hechos realidad. También sonaron “Cantando” y “Vivir para contarlo”. No puedo olvidar el increíble apoyo del público con las manos en el aire en cada rima y celebrando el increíble flow de este tremendo grupo que dejó el micrófono al rojo vivo. Después de una hora y media de semejante descarga con Violadores del Verso, tocaba ver a Gipsy Kings que arrancaron bien arriba con “Djobi Djoba” y todo el mundo a mover los pies.

La verdad que supieron aprovechar al máximo esa cantidad de público que heredaron de Violadores del verso. Despidieron su actuación con “Volare” y todos bailando y celebrando el paso de Gipsy Kings por los escenarios de Alrumbo. Faltando minutos para las 2 de la mañana subirían al escenario principal De la Soul, otros que supieron como nadie sacar provecho de una entusiasta audiencia: todo el mundo con la mano en lo alto y disfrutando de 60 minutos de buen hip hop. Cerca de las 3 de la mañana se venía el debut de Estricnina, el proyecto solista de El Kanijo de Jerez y Juanito Makandé. La verdad que se toparon con un público que los acogió muy bien a pesar de no conocer sus canciones ya que aún no tienen material editado, el mismo verá la luz en el mes de octubre. Han juntado a tremendos músicos: Anye Bao en Batería que me parece un total acierto, pedazo de músico y con una técnica increíble; qué decir del bajista, el gran Pepe Bao , de otro planeta y en la guitarra Marcos Munné. Sonaron muy bien y Juanito Makandé al finalizar dijo: “Empieza nuestro proyecto, queda un largo camino”. Creo que tienen mucho por ofrecer y que ésta fue la primera dosis de veneno, veremos que depara el destino, depende de ellos ya que en vivo la química está. A punto de caer rendido, mientras me alejaba, escuchaba a Dremen de fondo. Había que reponer energías que todavía quedaba un día de festival.

ESTRICNINA

El último día todo comenzaba un poco más tarde y cerca de las 21 hs estaba en el sector de prensa mirando el final del show de Capitán Cobarde mientras la gente empezaba a llegar muy lentamente, ya que según me contaron unos compañeros fotógrafos, Martín Garrix terminó de pinchar pasadas las 7 de la mañana.

Era el turno de Nneka que comenzó con unos problemas con el retorno que pudieron solucionar a principios del segundo tema. El show de la nigeriana fue muy correcto y con su voz nos hizo transitar por la carretera del soul, el hip hop y el reggae. Pasadas las 22 hs vendría Juanito Makandé. Ya coincidí con él en las dos ediciones anteriores de Alrumbo y me llevo la misma impresión, me gusta lo que hace y la energía que se mueve en torno a él. Le tocaba el turno a Lori Meyers que sufrieron mucho con el sonido, pero tuvieron a un público que los apoyó en todo momento.

Los fotografié y me fui al sector de prensa para conseguir un buen sitio donde ver a The Prodigy ya que sabíamos que el acceso al foso estaba restringido. Desde el año 2014, que fue mi primer Alrumbo, escucho hablar de lo bueno que estaría que The Prodigy tocara en el festival y aquel anhelo que tantas veces escuché y que terminé yo también deseándolo estaba a punto de hacerse realidad. Y así fue, minutos después de las 00:30 hs ya no era un sueño, era realidad. Se escuchan unas fanfarrias seguidas de una sirena que enloquecían a un público que colmaba el recinto como nunca lo había visto antes. Saltaban, llevaban sus manos al cielo y algunos hasta filmaban aquel momento de locura extrema. Seguido a esta pequeña intro, sacudieron a todos con “Breathe” fue cuando todo el mundo se puso a saltar porque ya no se podía más de tanta energía. El sonido era tremendo ya que se había duplicado exclusivamente para ellos y mereció la pena. Temas como “Omen” hicieron cantar hasta casi perder la voz. También hicieron “Firestarter”, una tremenda versión de “Voodoo people” y pusieron todo patas arriba con “Smack my bitch up”. Dejarían para el final a “Their law”, “No Good” y “Take me to the hospital”. 80 salvajes minutos que pasaron más rápido de lo deseado, pero con la alegría de ver el sueño de muchos realizado. Después de semejante show me perdí entre la multitud y desde allí disfruté de Noisia y Staton Warriors.

El Alrumbo 2016 estaba terminando y mientras caminaba hacia la moto reflexionaba que ni el fuerte viento de levante, ni el intenso calor, lograron opacar otro año de record’s batidos y expectativas superadas de uno de los mayores festivales de Andalucía.

                                                                  Texto y fotos Juan Cufre

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