Demasiada Felicidad Copy

 

Título: Demasiada felicidad

Autor/a: Alice Munro

Editorial: Lumen

Año de publicación: 2010

Género: Narrativa Relato / Cuento

No son pocas las veces que he sufrido las quejas sobre el poco tiempo que hay para leer, y las apologías sobre los ratitos que hacen de las novelas de mil páginas utopías inalcanzables. Señores, la solución es inminente, la lectura a ratitos puede estar a nuestro alcance, siempre y cuando cambiamos el mal concepto por el que creemos en la novela como único género narrativo de entretenimiento. El cuento existe, y precisamente, éste se amolda a esa lectura intermitente que algunos ansían.

Así pues, me decanto por reseñar una vez más este género, y sobre todo, porque para los poco amantes de dicho género, esta opción puede ser una manera grata de introducción, ya que Alice Munro no se aleja demasiado de lo que hoy entendemos por novela. Me refiero a que en esta obra vamos a encontrar historias tan perfiladas que serán protagonizadas por un numeroso elenco de personajes, así como también reflejarán acciones complejas que nacen de una escena-nudo, y que posteriormente engarzan con el desarrollo en el que pocos cabos sueltos quedan. Usando como base la retrospección, las elipsis temporales, y las descripciones, Alice Munro no deja apenas margen a la imaginación. Por eso, quizá para los verdaderos amantes del cuento contemporáneo esto en un hándicap, ya que lo único que comparte con la esencia del relato moderno es el comienzo in media res, sin embargo, en lo referente a los finales, hay una ausencia sorpresiva casi total, encontrándonos por tanto desenlaces más detallados y consecuentemente, más lentos.

No digo que sea un mal ejemplo de cuento, digo que es un tipo de cuento más tradicional, sobre todo, para aquellos lectores que gustan más de detalles que de dejarse llevar por la imaginación; diríase, pues, que en los diez cuentos que conforman esta obra, Demasiada Felicidad, tenemos diez novelas incipientes. Tampoco quiere decir esto que sean cuentos de fácil lectura, más bien componen tramas argumentales que exigen la atención de un lector, que no de un leedor (como bien diferenciaría Pedro Salinas).

El punto de inflexión para estos diez relatos son sus protagonistas, en su mayoría mujeres, las cuales se enfrentan a situaciones reales, tan reales que por desgracia encierran el drama propio de la vida, ya que para Munro, precisamente, eso es la vida, una experiencia dura.

En la obra, encontramos historias como la de una mujer que se enfrenta a la pérdida de sus tres hijos a manos de su marido al que debe seguir yendo a visitar a la cárcel; Otra es humillada por su marido infiel; la tercera sufre el desamor y la excitación a la vez por culpa de su compañera de piso; también seremos testigos de cómo una madre se reencuentra con su hijo tras largos años de separación y por fin siente la paz; o de una vieja anciana que asume una conducta asesina para sobrevivir; veremos amistades infantiles quebrantadas por meras bromas; el cuidado más satisfactorio para un enfermo nacido de la inocencia; los secretos entre dos amigas que se guardan aunque hagan daño; la madera en todas sus posibilidades, incluso como herencia; y por último, la historia más importante, la de Sofía Kovaleuski, quien cuenta su peregrinaje por toda Europa buscando su realización personal como mujer y como matemática.

Precisamente, este último cuento da nombre a toda la colección, quizá porque en la búsqueda de Sofía encontramos una reivindicación sobre el personaje femenino concebido como una heroína venida a menos, es terrible la suerte de las mujeres, dice Sofía. Y es que en su lucha se proclaman mujeres luchadoras pero, sin embargo, las situaciones a las que se enfrentan las convierten en antiheroínas, fusionando, así, la visión pesimista y a la vez realista que caracteriza a esta autora canadiense. Luchar no siempre es alcanzar, llegar no siempre es ser obsequiado con la máxima felicidad, pero hay un punto medio...vivir y por supuesto, sobrevivir a ello.

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