Together Apart 1

Título original: San Chi

Año: 2019

Duración: 52 min.

País: China

Dirección: Youjia Qu

Guion: Youjia Qu

Reparto: Dai Chong, Dong-Qing Cai, Jiang Shuhua, He Haoze

Nota: 8.5

COMENTARIO CRÍTICO

Esta pequeña proeza de sensibilidad apenas sí necesita una hora de metraje para imponer una magistral lección de mesura y trascendencia cinematográfica. 52 minutos de auténtica serenidad indagativa que obligan, ya, a considerar Youja Qu como un joven realizador capacitado para el logro integérrimo de este tipo de ansiados hallazgos conmovedores. No son la conmoción ni la ternura ámbitos creativos en modo alguno fáciles de transitar. Muchas de sus intentonas suelen verse acechadas en exceso por la rentable claudicación de la impostura reconfortante y el mandoble lacrimal exento de escrúpulos. TOGETHER APART cumple celosamente con la prudencia necesaria para que, en lugar de ese sonrojo embustero, la única verdad que cale sobre su devenir sea la de la pureza sin manipulación, recóndita, incisiva, escueta.

En el último capítulo de su meticulosa HISTORIA DEL SILENCIO, Alain Corbin concluye que “lo que calificamos como silencio de la muerte sólo tiene sentido para quien está vivo. La transmuerte, en cambio, está hecha de una gama de silencios, en lo sucesivo sudarios de la muerte, alimentados por el recuerdo.” TOGETHER APART se propone como una somera pesquisa en esa etapa inicial de la gradación de todo silencio mortuorio que se produce cuando la ausencia del finado es muy reciente.

La onda expansiva de esa deflagración hacia la inexistencia colma de confusión y ofuscamiento extraviado a quienes están situados en los aledaños de esa defunción. La vida del marchado comienza a convertirse en recuerdo.Together Apart 3 En ese recuerdo, la presencia de aquel no tiene más obligación que, en tanto que imagen de un objeto que queda impresa en esa fantasía simuladora, convertirse en un fantasma, en un no ser a quienes los vivos necesitan anexar  la vida abandonada por el exánime. TOGETHER APART obra el portento de poner en imágenes esa bidireccional, íntima odisea desprendedora:  la de los abatidos, obligados a un luto recién impuesto, la del fantasma, condenado a encauzar la gravidez de su urgente corporeidad exangüe.

El film nos propone con una cautela que, de puro reservada, casi se diría arcana, el regreso a su cotidianeidad de un anciano que ha fallecido pocos días antes. El devenir argumental describirá las insondables, calladas y corteses reacciones de su esposa, su hija y su nieto ante la irrupción, así como la búsqueda por parte de todos ellos de la estrategia mediante la que inmiscuir, maquinarle al padre el adiós definitivo intentando hacer de este una ceremonia gracias a la cual aquel suture alguna postergación aplazada, no resuelta. El realizador dispone la prudencia escénica precisa para obrar semejante cúmulo de desalojos emocionales.

Exenta de estridencias, abundada de susurros y mesuras, impelida por una contención doliente y velada, por un respeto ávido de confesiones y desahogos, TOGETHER APART resuelve el ardid fantasmagórico que la constituye convocando un naturalismo ficcional que jamás reclama la presencia de algún elemento propio de la retórica del cine de espectros. Nos hallamos frente a un proceder que convoca la sosegada pureza vidriosa del más honesto melodrama familiar. La limpia complejidad melodramática de esa cumbre del género llamada YIYI, de Edward Yang merodea cerca de aquí. El temple con el que está resuelta la memorable secuencia de cierre podría estar filmado por el maestro taiwanés.

 

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