SESSA
PEQUENA VERTIGEM DE AMOR
Mexican Summer, LLC
Nota: 7.3
Comentario:
El artista brasileño Sessa regresó al estudio hace unos meses para grabar una propuesta diametralmente opuesta a sus dos álbumes anteriores. Si estos se componían exclusivamente de guitarraa y voz, el presente, Pequena vertigem de amor o Pequeño vértigo de amor, se constituye por varios elementos musicales más. Algunos analógicos y otros electrónicos; de todas maneras, ambos mundos están conciliados de una manera coherente, lo cual no hace sino enriquecer el disco. Llama la atención, por otra parte, la brevedad de las letras, que apenas sí superan las tres estrofas. Así las cosas, el mensaje lírico queda más concentrado.
Abre el álbum Pequena vertigem, que habla de las diversas formas en las que se presenta el amor. Suenan coros, sintetizadores, bajo, batería y un piano eléctrico en la introducción; así como una guitarra, violín, viola y violoncello cuando entra la primera estrofa, creando una atmósfera agradable y volátil. Nome de deus, por su parte, consta de una letra simbólica, acerca de la libertad individual. El narrador dice no conocer el nombre de dios, ante lo cual es interesante subrayar la formación judía del compositor brasileño. El piano, la percusión, el bajo y la guitarra conforman un sólido conjunto rítmico en su simpleza. En Dodói, en otro orden, también se da un simbolismo, menos trabajado esta vez, con imágenes más obvias y menos profundas. Entre los instrumentos presentes destacan la guitarra, la percusión, el piano, el bajo y las cuerdas mencionadas anteriormente.
Roupa dos mortos es una pieza instrumental bien definida, con dos partes que se suceden a lo largo de los casi cuatro minutos de su duración. La conforman la guitarra –en síncopa –, el bajo, la batería y, posteriormente, la flauta y las cuerdas. Bicho lento inicia con una guitarra eléctrica con wah-wah, la flauta, las cuerdas y la guitarra clásica. Poco después se añaden percusiones, el bajo y varias capas de sintetizadores. La lírica es contemplativa, espiritual. Vale a pena, sexto corte, compuesta de batería, bajo, cuerdas, piano eléctrico, guitarra y un saxofón que ejecuta líneas suaves, aboga por continuar viviendo, a pesar de los obstáculos y las dificultades del destino. Planta santa evoca imágenes de la naturaleza para expresar el cambio, la transformación. Destacan, en cuanto a la música, la flauta y la guitarra.
En Gestos naturais vuelve a aparecer el saxofón. Contrapone, en sus escasas dos estrofas, la catástrofe mundial con el optimismo y la voluntad de la nueva generación. Finalmente, Revolução interior versa sobre una mutación, una mejora individual y sus consecuencias perceptibles. Además de la batería y las cuerdas, coexisten la guitarra clásica con la eléctrica, que suena limpia, sin saturación. En suma, Pequena vertigem de amor supone una aparición interesante y distinta en el -ya de por sí- variado panorama musical brasileño. Lo acústico y lo eléctrico conviven en armonía, hay cierta indagación en las breves letras que encontramos y los tintes de jazz y rock suave aportan un carácter beneficioso a las síncopas de la bossa-nova y la MPB. No perderán el tiempo escuchando el tercer disco de estudio del ecléctico Sessa.