Conjuring 2 Cartel 2

Título original:  The Conjuring 2: The Enfield Poltergeist

Año:  2016

Duración:  133 min.

País: Estados Unidos

Director:  James Wan

Guión: Carey Hayes, Chad Hayes

Música:  Joseph Bishara

Fotografía:  Don Burgess

Reparto:  Vera Farmiga, Patrick Wilson, Frances O'Connor, Madison Wolfe, Lauren Esposito, Patrick McAuley, Benjamin Haigh, Maria Doyle Kennedy, Simon Delaney, Franka Potente, Simon McBurney, Javier Botet

Productora:  Evergreen Media Group / New Line Cinema / The Safran Company

Nota: 7

A James Wan muy pocos pueden toserle el merecido reconocimiento que tiene entre la crítica cinematográfica. El malayo ha sabido granjearse poco a poco un status del que EXPEDIENTE WARREN 2, sin ser la mejor de sus obras, es una digna afirmación: esta nueva cita con el rey del cine del terror contemporáneo vale perfectamente como botón de muestra de la indiscutible pericia creadora que acumula su hacedor, pues está solventada poniendo de manifiesto que el protocolo realizativo desde el que ha sabido estimular la mirada más artesanal y clásica del terror contemporáneo dista mucho de ver caducado alguno de sus mandamientos.The Conjunring 2 Imagen 1 Es cierto, aporta bien poco a una trayectoria notabilísima, pero, reconozcámoslo, sabe brindar al espectador una ágil lección de impecable disfrute cinematográfico.

Y es que el reencuentro con los atractivos personajes de la primera entrega de esta saga, los renombrado demonólogos que forman el matrimonio Warren, sabe emplazar el suficiente interés, las válidas novedades narrativas gracias a las cuales la nueva cita con ambos dista mucho de degradar los logros acumulados en su presentación en la gran pantalla. La acción, en este caso se traslada a una pequeña localidad inglesa, Enfield. Allí, de forma humildísima, casi precaria, vive una madre soltera junto a sus cuatro hijos, en una casa en la que, de súbito, comienzan a manifestarse extrañas presencias fantasmagóricas, que se ceban principalmente en la segunda de las hijas. Pese a que Lorraine Warren es partidaria de abandonar la peligrosa tarea profesional en la que se hayan embarcados ella y su esposo desde hace años, éste último logrará convencerla de que deben trasladarse hasta ese hogar en el que el mal está dando señas de estar morando.

Esta traslación geográfica viene a evidenciar la voluntad del autor por imponer a su producto una seriedad bien alejada de la mera explotación de franquicia exitosa. De hecho esta salida, este viaje viene a constatar una inercia menos introspectiva que la anterior: EXPEDIENTE WARREN 2 propone un itinerario en el que la acumulación de hechos relacionados con criaturas agazapadas en la oscuridad va a ser analizada de forma más investigativa que la anterior. Con todo, no resulta baladí un magnífico arranque en el que se escenifica un asunto anterior a la irrupción del asunto central desarrollado en Enfield.The Conjunring 2 Imagen 2 La escueta y precisa contemplación de los famosos hechos de Amytiville presta una estrategia que el film va a apurar de forma asaz jugosa: el pánico inoculado en Lorraine impone una suerte de temor aprensivo, angustioso y tenaz tan novedoso con respecto a EXPEDIENTE WAREN como fundamental en el clima pergeñado en esta continuación.

EXPEDIENTE WARREN 2 viene a imponer una serie de brillantes secuencias en las que Wan vuelve a acreditar su sobrada solvencia en estas lides: el gusto por la importancia de los objetos, la paciencia mostrativa dentro de cada escena, el mimo detallista en la gradación de los hechos urdidos dentro de ellas, el aprovechamiento máximo de los espacios interiores, asumidos éstos como recovecos intrincados de las distintas angustias examinadas, la rauda elegancia mostrativa de los golpes de efecto, el manejo de los tiempos entre ellos y el posicionamiento siempre inquieto, sigiloso y lúcido de una cámara convertida en la aliada perfecta de la sapiente voracidad perturbadora y artesanal de quien la maneja.

Lástima que la historia en su último tercio flojee en dos aspectos tan importantes como la escasa entidad de los personajes secundarios convocados y, sobre todo, una impensada condescendencia seudopaternal adjudicada a la implicación del matrimonio Warren. Resulta un tanto convencional la deriva de la relación que Ed mantiene con la niña sobre la que recae el peso principal de la exposición de todos los hechos paranormales. En ese sentido, cabe exponer que esa dejadez permite que el conjunto de personajes humanos no esté a la altura de las soberbias criaturas terroríficas emplazadas: esa monja diabólica, el anciano acechador o el muñeco salido del juguete giratorio hubieren necesitado una enjundia rival algo más contundente a la interpuesta. Con todo, volvemos a incidir, EXPEDIENTE WARREN 2, por fortuna, concluye constatando algo sabido: James Wan sigue siendo garantía de miedo de primer orden.

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