Cronica WAS The Clash 2

“Complete control”

El primer sábado de abril en Madrid, la primavera empezaba a asomarse rememorando esas noches donde sobraban bufandas y faltaban hielos. Había ganas de festejar cualquier cosa y con quién mejor que con We Are Standard rindiendo tributo a The Clash en Ochoymedio. Txufla asegurada.

La curiosa propuesta nacía en 2011 en Bilbao gracias al ciclo de conciertos Izar & Star en el cual diferentes bandas de la zona hacían un directo con versiones de algún grupo emblemático. Pero durante esos meses, We Are Standard estaban inmersos en Day y tuvieron que esperar hasta finales de 2012, cuando la grabación del álbum les dejó un poco de tiempo, para poner patas arriba el Café Antzokia recuperando a Joe Strummer. El evento fue de tal envergadura que Marcos Collantes, de Mushroom Pillow, quiso editarlo bajo el nombre We Are Standard Plays The Clash y les está haciendo girar para presentarlo por toda la geografía española.

Después de pasar por Tolosa y Barcelona, Deu y los suyos se plantaban en Madrid para homenajear a los londinenses. Presidiendo el escenario había una imagen del bueno de Joe y detrás WAS para hacer disfrutar al respetable empezando con Clampdown y White Riot para desentumecer las cervicales. Los primeros bailes los provocó Rudie Can't Fail y ya no había vuelta atrás: los Clashdard iban con todo.

No se trataba de calcar a The Clash si no de llevar las canciones al terreno de los vascos con los toques sintéticos con los que Willy adorna cada uno de los temas y el carisma de Deu -con el permiso del señor Strummer- impregnándose en el escenario. Train The Vain y Police On My Back fueron el preámbulo de London Calling, coreada por un público heterogéneo donde las gorras de unos se mezclaban con las canas de otros. Siguieron Brand New Cadillac, The Magnificent Seven, unas bragas de cuello alto volando al escenario y Revolution Rock para dar paso a un nuevo bloque de hits (valga la redundancia hablando de The Clash) con Lost In The Supermarket, Stay Free, Know Your Rights y la aclamada The Guns Of Brixton. El punk había vuelto, si es que alguna vez se fue.

Para terminar con un repertorio de ensueño sonaron Hateful y Should I Stay Or Should I Go mientras las primeras filas no se pudieron resistir al pogo que se llevaba pidiendo a gritos desde hacía varias canciones. La guinda antes del bis fue Rock The Casbah para concluir con The Clash, empezar con We Are Standard y ofrecer cuatro temas propios de regalo, 7:45 (Bring Me Back Home) con confetis como no podía ser de otra forma y Can I Count On You para concluir el concierto a brincos. Como en Londres en 1977. 

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