Regreso Reims 1

 

Título original: Retour à Reims (Fragments)

Año: 2021

Dirección: Jean-Gabriel Périot

Guion: Jean-Gabriel Périot (Sobre un ensayo de Didier Eribon)

Nota: 8.6

Comentario Crítico:

Lucha el género documental por salir del adocenamiento pseudotelevisivo contra el que muchas veces se conforma. Por fortuna son muchas las muestras de este tipo de films las que se atreven a abrir nuevos caminos investigativos, a tratar de enriquecerlo formalmente aportando nuevas fórmulas creativas. Sin duda alguna, el documentalista francés Jean-Gabriel Périot se encuentra entre los realizadores que más se esfuerzan en poner al día los protocolos de este género, abundando en un tipo de coherencia nítidamente cinematográfica que rehúye de los vicios más acomodaticios imperantes.

Autor de las magníficas UNE JEUNESSE ALLEMANDE y NOS DÉFAITES, la última aportación documental del galo sigue beneficiándose de la exhaustiva profesionalidad cuestionadora y del visceral riesgo expositivo con el que aquellas dos estaban impelidas, yendo mucho más lejos que ellas en lo que a la primacía de la investigación audiovisual y su incrustación en el discurso orquestado se refiere. RETOUR À REIMS (FRAGMENTS) incide en ambos presupuestos con un afán orquestador de complejidades, polifonías, disquisiciones y debates incómodos tan estimulante como perfectamente imbricado.

En el año 2009, el sociólogo y filósofo francés Didier Eribon publicaba la obra que disparó su prestigio a cotas impensadas por él mismo. RETOUR À REIMS, así lo tituló, resultó ser un descarnado ensayo biográfico mediante el que el autor abordando un duro trance familiar, trataba de esclarecer o aportar material interrogador sobre cuestiones como la deriva de la izquierda francesa en las últimas décadas, el trasvase ideológico del obrerismo de ese país hacia el voto a la ultraderecha y, sobre todo, situándose él mismo en el centro del análisis, la culpa del pensamiento elitista en ese proceso de degradación y mutación de postulaciones personales tan claudicativo, inesperado y, por él, en principio, inasumible.

La traslación cinematográfica maquinada por Périot se pliega a estas máximas con incontestable sinceridad. Y, sobre todo, con prolija voluntad averiguadora. La película jamás traiciona al libro, pero no supedita a él la concreción de su propia autonomía. Périot interpreta documentalmente a  Eribon, nunca se circunscribe a pies juntillas a su torrencial subjetividad culpable y retrospectiva, sino que la discute, la escarba, la dota de los mecanismos suficientes para que adquiera verdad fílmica.

La película está dividida en dos partes bien diferenciadas. La primera de ellas convoca numerosos fragmentos de joyas del cine francés. La segunda impone ese mismo trabajo de archivo, pero extraído de material de origen televisivo. Esto es así, porque en la primera parte se abordan problemáticas que atañen a la búsqueda de la comprensión por parte de la voz relatora de su distanciamiento familiar, proponiendo un paralelismo entre la memoria cinematográfica como vehículo mediante el que establecer vínculos con la propia memoria individual, mientras que en la segunda se traza un panorama más furibundamente político, atizando no pocas puyas a las contradicciones escasamente analizadas en las que, por ejemplo, el sindicalismo de los sesenta caía sin saber solucionar: la llegada de los emigrantes y, sobre todo, el violento machismo que anidaba en él.

RETOUR À REIMS huye del sensacionalismo, de la frialdad del dato periodístico, de la verdad irrebatible y del prejuicio angostador de miras. Apuesta por un reconocimiento de hechos a los que no hay que despachar sin diagnosticar la multiplicidad de causas que los han provocado. La mirada retrospectiva (y la autocrítica consecuente) se torna instrumento principal de ese ajuste de cuentas con un presente al que, con dificultades, adjudicándole no pocas incertidumbres, no pocas perplejidades, arriba, acecha y exhibe con un cierto hálito de esperanza.

 

 

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